La
Victimización es el proceso por el cual una persona sufre las consecuencias de
un hecho traumático. Muchas veces por desconocimiento por parte de familiares,
amistades y funcionarios públicos de como se lleva un proceso terapéutico
o jurídico los/as victimas de abuso sexual pueden caer en la
revictimización.
La Victimología ha influido en gran manera en el Derecho
Penal moderno sobre todo en cuanto a la sensibilización del sistema, viendo al
ser humano desde una óptica más digna, por ser la víctima la que sufre un daño
a consecuencia del delito, lo cual se conoce como victimización primaria, pero
luego, el poco control social, soledad, inseguridad, miedo, impacto
psicológico, angustia, etc. producen en ella una victimización de tipo secundaria.
El agraviado se convierte también en objeto de una victimización por parte del
mismo sistema jurídico-penal, aquí, la víctima puede ser objeto de una tercera victimización, que
resulta de la vivencia del proceso, a lo cual se le añade los efectos de la
publicidad del caso, lo que la hace convertir en una víctima héroe, adoptando a
su vez conductas delictivas como forma de vengarse de las injusticias
padecidas.
Desde mi experiencia en el Sistema de Protección a
Victimas y Testigos de la Ficalia General del Estado puedo acotar algunas
de la maneras de como por nuestra imprudencia se puede llegar a
revictimizar a un protegido/a que ha sufrido abuso sexual.
1.- Hacerle pasar al niño/a por innumerables
entrevistas diagnósticas,por la culpa de los profesionales que producen
informes contradictorios, erróneos, incorrectos, etc., etc.
2.- No poseer los necesarios conocimientos especializados en la materia de malos tratos y abuso
sexual, emitiendo opiniones, diagnósticos o sentencias en base a preconceptos
ideológicos.
3.- Que una víctima de violación deba contar
varias veces su experiencia en las etapas propias del proceso judicial. así como exponer
a la victima ante el agresor en las cortes, juicios o en los tribunales.
Está en manos de nosotros/as cambiar la realidad judicial de
nuestro país, velar por que se cumplan y se respeten los derechos de los niñas
niñas y adolescentes, y sobre todo que nos visualicemos como agentes de
cambio desde las diferentes instituciones públicas y privadas en las que nos
desempeñamos.
